El bisonte europeo es una de las especies animales que el ser humano ha exterminado casi por completo. El último gigante de nuestro continente, el Bison bonasus, es un poderoso herbívoro que puede pesar más de 900 kg y alcanzar los 2 metros de altura y los 3 metros de longitud. Su declive comenzó en la Edad Media, a pesar de las leyes que restringían o prohibían la caza con multas elevadas o incluso la pena de muerte, como decretó el rey Segismundo I Jagellón de Polonia en 1538, lo que condujo a su extinción gradual. La Primera Guerra Mundial amenazó con extinguir al bisonte europeo. El último ejemplar polaco fue abatido en 1919 y, en 1927, ya no quedaban bisontes en estado salvaje. De las tres subespecies de bisonte europeo que existían entonces, quedaban menos de 50, todos ellos en zoológicos y pertenecientes en su mayoría a una sola subespecie. A partir de estos 50 bisontes, varios países europeos comenzaron a reintroducir el bisonte europeo en estado salvaje. Hoy en día, el 90 % de los bisontes salvajes viven en Polonia, Rusia, Ucrania y Bielorrusia. En la República Checa, el bisonte europeo fue reintroducido hace unos 15 años en dos grandes zonas de terreno semiabierto. La población actual es de unos 170 ejemplares. En una de estas zonas, que abarca unas 4000 hectáreas, se ha propuesto un plan de caza limitado. Al abrir el PDF adjunto, podrá ver una descripción de la oferta. Los precios están disponibles bajo petición, sujetos a disponibilidad.